Continuamos con otra de las novedades de Naparbier, ya que el lunes os mostrábamos la Saison elaborada para el Rainbow Colaboration Project, hoy toca el turno a la última cerveza que han lanzado al mercado; Gentlelady, en colaboración con los belgas Alvinne, con quienes ya hicieron una anterior cerveza estilo Sour Ale, llamada Gentleman, en la instalaciones de Alvinne y que ya os analizamos aquí.
En esta ocasión el estilo de cerveza elegido es todo un clásico belga, se trata de una Triple con 9,2% de alcohol y ha sido elaborada en las instalaciones de Naparbier.
MARCA: Naparbier/Alvinne
MODELO: Gentlelady
ESTILO: Triple (9,2% ABV)
PAÍS: España
CARACTERÍSTICAS:
En una más que reciente visita a la fábrica nos hicimos con una cuantas botellas de esta colaboración entre Naparbier y Alvinne que viene a ser la "pareja" de la Gentleman, cerveza que ya hicieran ambas cerveceras hace meses en las instalaciones de los belgas.
Gentlelady aparece en el vaso con un color ámbar pálido, con una ligera turbiedad que a contraluz se hace menos evidente, aparente carbonatación y una limitada capa de espuma blanca con textura jabonosa que disipa de manera rápida, dejando poco rastro de su presencia.
Al acercar la nariz al vaso, la fragancia que inhalaron mis fosas nasales me sorprendió un poco la verdad, ya que la cerveza desprendía aromas ligeramente ácidos que por un momento me hicieron pensar en la famosa y polémica levadura de Alvinne, llamada Morpheus, pero que, en realidad, ese aroma viene dado por las especias utilizadas, que le dan un toque distinto al olor de las clásicas "Triples". Por debajo de dicho aroma se apreciaban olores a levadura belga, fruta (albaricoque) y cebada con un tueste ligero.
En boca tiene un cuerpo excelente, una carbonatación media y agradable y una perfecta integración del alcohol, ya que se aprecia de manera suave, lejos de aparentar los 9,2 grados que en realidad tiene.
Sus sabores pasan por frutas tropicales (melocotón y albaricoque), levadura, pan y un fondo de malta poco tostada, sin olvidar el fantástico toque que le dan las especias, en mi opinión bastante alejado de las típicas cervezas especiadas navideñas, y que le da a esta fantástica cerveza un toque muy especial.
Al final del trago es donde más se puede apreciar el amargor aunque de una manera no demasiado prominente y bien equilibrada con los demás sabores.
P.D: De nuevo, gran etiqueta de Antonio Bravo.
Y de nuevo Naparbier recordándonos que son capaces de hacer grandes cervezas sin que el lúpulo sea el protagonista.















