Naparbier y Zombier (un pequeño pero gran distribuidor que ha crecido enormemente en apenas dos años y que ofrece cervezas tales como De
Molen, De Dolle, Alvinne, Eutropius, Freigeist, Handbryggeriet, De
Struise, Lervig, Toccalmatto o Magic Rock) ya hicieron en colaboración, hace aproximadamente un año, la cerveza "Zombreaker", una Imperial Ipa de 8,5%, elaborada para el primer aniversario del distribuidor y que resultó ser todo un éxito.
En esta ocasión os traemos otra colaboración entre ambos, y como no podía ser de otra manera, otra Ipa bien lupulizada, con nada menos que 8 tipos de lúpulo y 6,2%.
De nuevo Antonio Bravo es el autor de la etiqueta, muy al estilo de los comics de los años 80 o incluso a películas de ciencia ficción de los 70 u 80, y con ese toque personal tan característico que me encanta.
MARCA: Naparbier
MODELO: The Hoptopus from Outer Space
ESTILO: Ipa (6,2% ABV)
PAÍS: España
CARACTERÍSTICAS:
¿Como definir esta cerveza? Pues muy fácil: es un patadón de lúpulo en los...morros (mal pensados...jeje) pero muy bien equilibrada y, aún siendo muy amarga, no es una apisonadora descontrolada como la Aker (otra Ipa de Naparbier hiper-amarga). Aunque, ojo! a mí me encanta la Aker.
Como ya he comentado anteriormente, esta cerveza tiene nada menos que 8 tipos de lúpulo (Columbus, Simcoe, Topaz, Centenniel, Citra, Mosaic, Cascade y Chinook), casi nada...
Aparece con un color ámbar oscurecido, bastante transparente, con muchas burbujitas subiendo para arriba y una buena capa de espuma blanca, con burbujas de todos los tamaños, que se aferra a las paredes del vaso, aunque va disipando hasta dejar una linea constante.
En nariz, es muy aromática, compleja y agradable. Por supuesto predomina el lúpulo pero con distintos matices: un toque de cítricos (cáscara de naranja o pomelo), un toque de fruta tropical (mango), un toque herbal, y en menor medida, pero sin duda presente, un toque resinoso.
A beber!!!! Pum! Bomba de lúpulo a raudales! Eso si, como dije antes, menos explosiva y descontrolada que la Aker. Aquí, el lúpulo predomina intensamente pero bien equilibrado, sin llegar a acaparar todo el trago ya que aparecen los toques que ya estaban presentes en el aroma: cítricos, hierba y toques resinosos y pináceos.
El final es largo, pero se nota un toque maltoso que lo hace menos astringente de lo esperado e invita a seguir bebiendo sin parar.
Sin duda un cervezón, eso si, para buenos amantes del lúpulo como yo!


