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jueves, 7 de noviembre de 2013

BOTELLAS DE CERVEZA (II): CARACTERÍSTICAS



Si en el primer artículo hablábamos de la historia de las botellas de cerveza (que podéis leer aquí), hoy nos centraremos en sus principales características.

Por regla general, las botellas de cerveza están fabricadas con vidrio, que es un sólido amorfo (sus moléculas no están dispuestas de forma regular) que se obtiene al fundir conjuntamente, a 1500-1600º C, sílice, carbonato de sodio y piedra caliza.


PROS Y CONTRAS DE LAS BOTELLAS DE CERVEZA:

Las botellas de vidrio es uno de los envases más utilizados para la cerveza debido a:
  • Su materia prima es abundante en la naturaleza.
  • Su coste, sobre todo en pedidos de grandes cantidades, es relativamente bajo.
  • Son inertes y, por lo tanto, no contaminan.
  • Son reutilizables.
  • Reciclables cien por cien.
  • El vidrio es muy maleable y esto hace que se le pueda dar multitud de formas a las botellas.
  • No se oxidan.
  • Son impermeables a gases, vapores y líquidos.
  • Pueden apilarse sin deformarse.
  • Tienen una buena retención de gas.
  • Son inodoras.
  • No transmiten ni modifican sabor alguno.
  • Pueden añadir prestigio o imagen al producto.
  • Fáciles de trasportar. 
  • Baja conductividad térmica. 

Pero no hay que olvidar que también tienen ciertas desventajas respecto a otros envases:

  • El peso: Su transporte es mucho más pesado que, por ejemplo, las latas, y por lo tanto más costoso.
  • La temperatura: El envejecimiento o la oxidación de la cerveza es un proceso natural que produce cambios en el aroma, el sabor y el color de la cerveza a lo largo del tiempo. La velocidad de oxidación depende fundamentalmente del oxígeno disuelto en la cerveza y la temperatura ambiente. La velocidad con la que ocurre la oxidación de la cerveza aumenta de forma exponencial al aumentar la temperatura. Las botellas de cerveza tienen baja conductividad térmica y pueden actuar como refrigerantes y aislantes pero su rango de acción no es muy amplio y por lo tanto son relativamente sensibles a las altas temperaturas.
  • La luz: Es uno de los principales enemigos de la cerveza y de su envasado en botellas de vidrio. Tanto la luz solar como la artificial fluorescente, esta última de manera menos intensa, perjudican la calidad de la cerveza de forma irreversible, atacando las propiedades del lúpulo y sus alfa-ácidos, desencadenando una reacción fotoquímica que genera componentes sulfurosos (3-metil-2-buteno-1-tiol o MBT) y que le dan a la cerveza sabores y aromas desagradables, normalmente definidos como el olor que sueltan las mofetas. Este efecto es conocido como "lightstruck".


EL COLOR EN LAS BOTELLAS DE CERVEZA:

El vidrio de color puede mitigar en gran medida el efecto negativo de la luz en la cerveza, y por eso, normalmente, nos encontramos con botellas de 3 colores: transparente, verdoso y ambarino-marrón.

En el Siglo XVII ya se empezó a usar las botellas para cerveza con color verde o ámbar. Hay dos teorías sobre el porque de estos colores:
  1. Antes de inventarse la refrigeración, la cerveza era difícil de mantener a una temperatura estable, y mantenerlas fuera del alcance de la luz solar era importante.
  2. Por el procesamiento del vidrio. En esa época era mucho más difícil producir botellas de color claro o transparente.

Diversos estudios han confirmado que entre estos 3 colores, el ámbar es el que menos deja pasar la luz y, por lo tanto, el más eficiente contra los efectos adversos que ésta puede provocar en la cerveza (los valores están comprendidos en longitudes de onda entre 350nm y 520nm):

                                                    Color              Transmisión de luz
  
                                                Ámbar                              2-7%
                                                Verde oscuro                 33-37%
                                                Verde claro                    34-50%
                                                Transparente                 83-90%

La tendencia actual de fabricación tiende a aligerar notablemente las botellas de cerveza con el fin de reducir su peso y con ello su coste. Estos estudios dictaminan que el espesor del vidrio en las botellas de color ámbar no influye y, por lo tanto, éstas pueden aligerarse hasta los límites permitidos.

Sin embargo, en las botellas de color verde y transparente, el espesor si influye a la hora de mitigar los efectos de la luz, llegando a reducir estos un 15-20%.

Ej. Botella Verde
Ej. Botella Transparente
Ej. Botella Ámbar

Pero, ¿como se consigue dar estos tres colores a las botellas de cerveza?

El vidrio es incoloro, sin embargo dado los altos contenidos de hierro que hay en los yacimientos de sílice, el color que el vidrio normalmente adquiere es verdoso claro.

Sin embargo, podemos cambiar el color del vidrio o intensificarlo agregando diferentes metales u óxidos metálicos durante su fabricación (hay más aditivos que cambian el color del vidrio pero nos centraremos solamente en los que normalmente se usan para las botellas de cerveza):
  • Óxido de hierro (II) u óxido ferroso: Si se añade al vidrio, este adopta un color verdoso. Si, además, se le incorpora cromo, este verde se intensifica y oscurece (como curiosidad, el óxido ferroso también se utiliza en cosméticos y algunas tintas de tatuajes).
  • Azufre: El zufre junto con sales de hierro y carbono cambia el color del vidrio dándole un tono ámbar que, según las cantidades incorporadas, van desde el amarillo hasta casi el negro.
  • Manganeso: Utilizado en pequeñas cantidades quita el color verdoso que le da al vidrio el óxido de hierro y lo deja transparente. Sin embargo si se utiliza demasiada cantidad el color va volviendose cada vez más violeta. 
Cabe entonces preguntarse ¿porqué algunas cervezas vienen en botellas transparente si este color deja traspasar tanto la luz?.

Las cervezas artesanales no suelen ir envasadas en este tipo de botellas ya que son mucho más sensibles, sin embargo hay industriales que sí, y lo hacen sobre todo por tema de marketing, ya que así el cliente puede ver directamente el color de la cerveza. Además éstas suelen ser cervezas sin mucha carga de lúpulo y, por lo tanto, la luz no afecta tan sensiblemente.

En cualquier caso, y bajo mi opinión personal, me parece un error envasar cerveza en botellas trasparentes.

Próximamente continuaremos con distintos tipos de botellas de cerveza...

miércoles, 23 de octubre de 2013

BOTELLAS DE CERVEZA (I): SU HISTORIA


La botella de cerveza es uno de los principales recipientes que se utilizan para envasar la cerveza. Están diseñadas para almacenar la cerveza durante un largo periodo de tiempo en condiciones óptimas y poder transportarse fácilmente.

Durante varios artículos publicaremos su historia, principales características, colores, tipos, formas, etiquetas, chapas, etc.

¿Cuando empezó a embotellarse la cerveza?

Repasemos su historia:
A mediados del siglo XVI los cerveceros comenzaron a experimentar  con el almacenamiento de cerveza en botellas de vidrio, aunque no hay pruebas evidentes de un embotellado comercial hasta la segunda mitad del siglo 17.

Thomas Fuller
Como anécdota, y según el libro “Los valientes de Gran Bretaña” de Thomas Fuller (1608-1661), en el Siglo XVI, Alexander Nowell, párroco de Much Hadham en Hertfordshire (a unos 25 kilómetros al norte de Londres), se fue, en una expedición de pesca, al cercano río Ash, llevándose consigo una botella medicinal llena de cerveza casera. Al regresar a casa se dio cuenta de que se había dejado la botella, sin abrir, en un matorral cercano al río. Dos días después volvió al mismo sitio y encontró la botella. Al sacar el corcho (que por esa época se utilizaba como tapa), y tras el pequeño estallido debido al CO2, se dio cuenta de que seguía en perfecto estado.

Uno de los principales problemas de la época para embotellar la cerveza era que el vidrio soplado a mano no soportaba bien la presión generada por el CO2. Gervaise Markham, poeta y escritor (1568-1637), aconsejó a los cerveceros caseros almacenar la cerveza en botellas redondas que tuvieran la boca estrecha,  taparlas rápidamente con un corcho y apretarlo con un hilo fuertemente.

Botella de gres
A parte de la gente que no aprobaba el recipiente como el más idóneo, el coste de la elaboración era muy alto y se necesitaba mucha mano de obra puesto que había que llenarlas y cerrarlas una a una, así que las botellas de cerveza eran todo un lujo, hasta tal punto que se llegaba a sobornar a funcionarios con ellas. Y así siguió siendo durante los siguientes 150 años.

Durante este periodo, la cerveza no sólo se embotelló en vidrio sino que también se utilizó gres, arcilla, madera, latón y otros materiales que no eran demasiado adecuados.

En 1845 se giraron las tornas en las islas británicas y, gracias a la supresión del impuesto del vidrio, la fabricación de botellas de cerveza tuvo un gran aumento, debido a que su coste bajó sustancialmente.

En 1870, Whitbread, la primera cervecería industrial de Londres (hoy en día restaurada y convertida en un hotel de 5 estrellas) comenzó una de las primeras grandes operaciones de embotellado de cerveza, pero todavía se utilizaban corchos para taparlas y supuso un gran empleo de mano de obra.

Antigua Whitbread (hoy convertida en hotel)

En ese mismo año, Hiram Codd registró su propia idea en la oficina de patentes británica para una botella con tapón de mármol (que posteriormente seguiría perfeccionando), solucionando el problema del tapón. Con el tiempo, las botellas tipo “Codd” se convirtieron en un estándar en la mayor parte de Europa. 

Botella "Codd"
Poco después, en el año 1879, el británico Henry Barrett, registra la patente de la tapa de rosca, teniendo un gran éxito y expandiéndose por todo el mundo. Incluso unos años después, en 1892, tras la invención del tapón corona a cargo del americano William Painter, las tapas de rosca siguieron teniendo una gran cantidad de adeptos, ya que este tipo de tapón podía volver a ser puesto en caso de querer reservar la cerveza durante un tiempo.

Durante los últimos años del Siglo XIX, los estadounidenses resolvieron los problemas refrigeración, filtrado y carbonatación, lo que proporcionó que las cervezas se mantuvieran “brillantes” en las botellas. Los ingleses tomaron nota de ello y en 1899, la compañía Notting Hill Brewery anunciaba la “Sparkling Dinner Ale” o lo que es lo mismo, cervezas en botella elaboradas con un nuevo método que impedía la aparición de depósitos y sedimentos, siendo así mucho más brillantes y atractivas visualmente hablando.

Después de la I Guerra Mundial el mercado de cervezas en botella aumentó considerablemente hasta la II Guerra Mundial donde escaseo debido a la pobreza producida por dicha guerra.

Botella Steinieform
Desde la finalización de la II Guerra Mundial hasta alrededor del año 1960, la producción de botellas de cerveza tuvo un gran desarrollo y producción. Hasta el año 1956, las botellas tenían una forma específica denominada Steinieform. Éste es un formato estándar de 33cl, muy popular en Centroeuropa a comienzos del Siglo XX. Fue denominado como formato DIN 6199, y sus dimensiones eran 174mm de altura, 70,5mm de ancho y un peso en vacío de 270 gramos. Éste formato era muy apreciado y popular, pero la aparición de la lata hizo que poco a poco fuera desapareciendo (hoy en día muchas cerveceras centroeuropeas, especialmente de Bélgica, han recuperado éste formato). 

La aparición de las latas y los barriles metálicos hicieron que el mercado de botellas de cerveza volviera a caer, hasta tal punto que sólo las mejores productoras consiguieron continuar.

Botella encontrada en Aland


En los años 90 se volvió a recuperar gracias al nuevo aumento de la popularidad de la cerveza y a la calidad de la cerveza Premiun Bitter inglesa.

En las dos últimas décadas las microcervecerías han ayudado mucho en el sector de las botellas de cerveza, siendo éste el principal medio de envasado para la cerveza artesanal.

Como dato curioso, en el año 2010, científicos del Centro de Investigación Técnica de Finlandia, encontraron en un barco hundido en el archipiélago de Aland (Finlandia), la botella de cerveza más antigua que se conserva, datada del año 1800. Además, el recipiente se mantiene intacto con su contenido, lo que ha llamado la atención de los científicos para estudiar el tipo de receta utilizada.



Continuará...