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lunes, 13 de enero de 2014

CATA EN EL BODEGON DE BURLADA




Como ya os había anunciado, durante el mes de diciembre hemos tenido ocasión de participar en varios eventos (ya os mostramos la visita a las instalaciones de Cervezas Lega, que podéis recordar aquí), así que hoy os mostramos la cata de cervezas de Navidad que se llevó a cabo en el Restaurante El Bodegon de Burlada.

Antes de nada hay que mencionar a Esther, la propietaria del local, que, desde hace dos años, se esfuerza día a día en traer cervezas artesanas y de calidad, además de su buen hacer en la cocina para acompañar aún más ricamente las cervezas.

Además cabe destacar que en un breve periodo de tiempo tendrán disponibles 5 grifos para el deleite del personal.

Gracias a la invitación de Ladis (Exbel) pude disfrutar de esta buena cata que estuvo dirigida fantásticamente por Ángel Etayo (gran coleccionista cervecero y, entre otras cosas, creador de la página www.bebebeer.com) que fue presentando cada cerveza con una breve y acertada introducción ante las, aproximadamente, 45 o 50 personas que asistieron al evento.

La primera cerveza que pudimos disfrutar fue la "Christmast Ale" de Sheperd Neame, una cerveza que me sorprendió gratamente, con ese toque especiado característico de las cervezas tipo "Winter", ligera y fácil de beber a pesar de sus 7%. Acompañada de unos triángulos de pasta "break" rellenos de crema de verduras muy ricos que, para empezar con esta primera cerveza, resultaron muy apetecibles.

La segunda cerveza fue la "N´Ice" Chouffe (cerveza que ya hemos analizado detenidamente en este blog y que podéis ver aquí). En esta ocasión era la botella de 75cl, una cerveza que me parece más que atractiva, densa, 10% de alcohol, con mucho sabor, especiada con tomillo y curaçao. Muy apta para las fechas en las que el frío arrecia.

A continuación, y acompañada de unos fantásticos calamares a la marinera, llegó la hora de la "Hoppy Christmas" de BrewDog. Una cerveza un tanto polémica en cuanto a que, para ser una especial de Navidad, nada tiene que ver con toques especiados y contundentes, sino que es una Ipa muy al estilo de BrewDog; amarga, con toques cítricos y algo resinosa, ligera, con 7,2%, apta para cualquier momento del día; pero, sin duda, una cerveza muy rica para los amantes de los sabores amargos y cítricos.

Llegado este momento, nos encontrábamos en la mitad de la cata, y, después de un tiempo de "parloteo", nos sirvieron la cuarta cerveza. Una de las conocidas cervezas de Navidad belgas como es la "Enghien Noël" de la Brasserie de Silly. Con color ámbar, bastante transparente y un sabor malteado y afrutado, con un toque seco y agradable pero quizás demasiado amarga al final. Sin duda contundente y que vino acompañada por un risotto de foie y setas que estaba tan bueno que casi se le prestaba más atención al plato que a la copa.


Con la quinta y penúltima cerveza, y después de una buena explicación por parte de Ángel (ya que es un amante de las cervezas trapenses), llegó todo un clásico como es la Trappístes Rochefort "8". Una cerveza que, originariamente, estaba destinada a estas fechas navideñas pero que, debido a su enorme éxito, decidieron, muy acertadamente, darle salida durante todo el año. En esta ocasión tuvimos la suerte de disfrutarla en su botella "magnum", es decir, de 1,5L de capacidad, y el resultado fue tan bueno como siempre; con gran presencia en la copa, buena espuma, aroma dulce y afrutado y sabor rotundo y complejo con las misma tendencia afrutada y dulce del aroma, además de frutos rojos, incluso unas leves notas a naranja y a especias, y un toque licoroso. Todo un clásico que nos vino acompañado de un fantástico cordero con patatas chips. No soy muy devoto del cordero pero estaba tan bien hecho que se deshacía en la boca.


Y, para acabar, llegó el postre, tanto sólido como líquido, y es que, si el nivel de las cervezas fue bueno, el del maridaje no se quedó atrás, ni mucho menos.

Vicaris "Winter" fue la elegida para acabar la cata (otra de las cervezas que recientemente hemos analizado en el blog, podéis recordarla aquí) junto con un tiramisú de chocolate.
La cerveza, qué ya había probado unas semanas atrás y que me sorprendió gratamente, es una de esas cervezas que se pueden beber tanto para segundos platos potentes como para postres, ya que a pesar de tener un toque chocolateado, éste no es demasiado contundente, sino más bien sutil y bien integrado junto con caramelo, frutos rojos y su 10% de alcohol que está perfectamente integrado en el conjunto. El tiramisú, siguiendo la tendencia de toda la noche, estaba realmente bueno, muy suave y agradable.

Y así acabó una tarde-noche tremendamente agradable, con buen nivel cervecero y gastronómico, pero también en una gran compañía, ya que toda la gente disfrutó de la cata enormemente. Tendré que estar atento a los siguientes acontecimientos que se lleven a cabo en "El Bodegon" de Burlada ya que esta experiencia fue muy satisfactoria.

Gracias a Ladis, Ángel y Esther por su invitación, organización y buen hacer.

Galería fotográfica:









miércoles, 11 de diciembre de 2013

VICARIS WINTER 2013





Vicaris es la marca de la Brouwerij Dylewins (situada en Dendermonde, Flandes Oriental), una de esas cerveceras nuevas en Bélgica que han empezado con paso firme y gran resultado, dando mucho que hablar en los Países Bajos.
 
Todo comenzó cuando Vincent Dylewins (padre de 4 hijas) comenzó a elaborar cerveza en su casa de Grembergen, después de asistir a cursos de elaboración y sin ninguna otra intención que no fuera el consumo propio, en 1999. Después de experimentar con distintos tipos de levaduras, maltas y lúpulos, creó dos cervezas (posteriormente llamadas Tripel y Generaal). 

Brouwerij Dylewins
Estas dos cervezas, consumidas en pequeñas cantidades por los aldeanos de la zona, no pasaron desapercibidas y llegaron a una asociación cervecera llamada Zhytos. Esta asociación, invitó a Dylewins a participar en el festival de la cerveza Zhytos en Sint-Niklaas (San Nicolás de Flandes) donde ganó varios premios durante dos años seguidos.

A partir de ahí, Dylewins empezó, influído por la insistencia de su hija Anne-Catherine, a ver el mundo cervecero desde otra perspectiva, y decidió dedicarse a ello profesionalmente.

En el año 2010 adquirió un inmueble, en la zona industrial de Dendermonde, donde un año más tarde sería inaugurada la actual fábrica de cerveza.

Actualmente, Anne-Catherine, hija mayor de Vincent, es la encargada de la fábrica y, recientemente, se ha incorporado al negocio Claire, otra de sus hijas.

Está cervecera familiar va "viento en popa", pero no son los únicos cerveceros en la historia de la familia, ya que, a finales del siglo XIX, los antepasados de Vincent convirtieron una fábrica de aceite en una de cerveza, teniendo relativo éxito, hasta que, en la II Guerra Mundial, las calderas de cobre fueron confiscadas (como tantas otras), acabando así con el negocio.

Como curiosidad, las cuatro hijas de Vincent Dylewins están representadas, montadas a caballo, en el logotipo de la marca.

Vincent con sus hijas Claire y Anne
MARCA: Vicaris
MODELO: Vicaris Winter 2013
ESTILO: Strong Ale Belga (10% ABV)
PAÍS: Bélgica


CARACTERÍSTICAS:

Un nuevo pedido de CNACA (Club Navarro de Amigos de la Cerveza Artesanal) me ha dado la oportunidad de probar esta cerveza desconocida hasta ahora para mí, elaborada con tres tipos de malta y dos de lúpulo.

Aparece en el vaso oscura y turbia, con apariencia de gran densidad, color pardo oscuro, casi opaca, con reflejos granates, buena cantidad de espuma cremosa de color avellana, burbuja de tamaño medio y muy buena retentiva.

Aromáticamente bastante potente, con un toque ligeramente alcohólico, olores que me recordaban a frutos negros, malta tostada y un ligero toque de chocolate.

Sus sabor era complejo y amplio, abarcaba desde el caramelo hasta el chocolate, con un ligero toque torrefacto, frutos negros (pasas) y melaza, dándole una base dulce muy bien contrarrestada por los 10 grados de alcohol que, lejos de acaparar el trago, estaban muy bien enmascarados, proporcionando un toque cálido muy apto para estas fechas.

Una cerveza con mucho potencial de sabor y gran cuerpo (de las que se dice que se podrían cortar con un cuchillo) pero sin hacerse pesada, muy agradable al paladar y apta para noches frías con platos contundentes o postres.

Por suerte, aún me quedan otras tres botellas...