Hace 10 años, José Severiano, cansado de beber siempre el mismo tipo de cerveza, decide aprender a fabricar cerveza de manera casera, así que durante 10 años se dedica a estudiar, viajar, visitar fábricas, experimentar con el mundo de la cerveza, asistir a grandes ferias cerveceras e incluso fundar, junto con otros 17 apasionados, la Asociación de Cerveceros Caseros de España (con aproximadamente 1000 miembros a día de hoy).
Después de toda esta experiencia, decide crear su propia microcervecera diseñada por el mismo. Se instala en Villanueva de la Serena (Badajoz) y le pone el nombre de Sevebrau ("Cervecería de Seve").
Sus primeras cervezas fueron una English Pale Ale llamada "Castúa" y una Pilsner llamada "Gusti" que tuvieron una gran acogida en la provincia, para poco a poco ir expandiéndose e ir lanzando al mercado variedades distintas como la "Serona Strong Ale", la "Weizen" o la "Ex-1 Ipa".
Hoy nos centramos en la Ex 1 Ipa, una cerveza nacida de la colaboración de José Severiano y Boris de Mesones (uno de los Maestros Cerveceros de referencia en España y dueño de Boris Brewery), con un 7% ABV y 80 Ibus de amargor; creada con el objetivo de ser una cerveza con mucho aroma y sabor pero fácil de beber.
Nota: El nombre de Ex-1 está enfocado a dos palabras: Extremadura y experimental. Parece ser que el año que viene habrá Ex-2.
Nota: Esta cerveza ha ganado la medalla de bronce en el Internacional Beer Shanghai Festival 2014, en su categoría.
MARCA: Sevebrau + Boris de Mesones
MODELO: Sevebrau Ex 1 Ipa
ESTILO: Ipa (7% ABV)
PAÍS: España
CARACTERÍSTICAS:
La etiqueta nos dice que está elaborada con 3 maltas y 4 lúpulos distintos, aunque no especifica cuales.
Presenta un color dorado, semi transparente, con visible carbonatación, buena capa de espuma blanca, cremosa, de retentiva media y dejando gran cantidad de restos en el vaso.
Bastante aromática, desprende aromas a hierba fresca, resina y fruta tropical (melocotón) que se aprecian al instante, todo esto junto notas maltosas y acarameladas. Muy primaveral.
En boca, la primera sensación es afrutada para después dejar paso a sabores herbales, pináceos y florales pero sin excesos, bastante bien integrados. El fondo maltoso es evidente y equilibra perfectamente la cerveza, junto con ligeras notas cítricas.
Un cuerpo medio, una carbonatación media, y un final largo, seco y amargo hacen a esta cerveza apta para beber en buenas cantidades sin que llegue a cansar, ya que tiene un gran equilibrio entre malta y lúpulo, sin que ninguno de los ingredientes prevalezca sobre otro.

